lunes, 23 de junio de 2008

De tal palo tal astilla

Todos nuestros animales tienen una personalidad diferente y particular, son personajes independientes, cada uno con preferencias y manera de manifestar el cariño o sus estados de ánimo de manera diferentes. De todos ellos aprendemos continuamente y a cada cual se les trata en la casa de acuerdo a su personalidad. Por ejemplo, antes de Gipsy ser madre, acostumbraba a asomarse por la ventana de nuestro cuarto para saludar o hacernos saber que tenía hambre porque de lunes a viernes están acostumbrados a comer antes de las 7am y los fines de semana nos quedamos durmiendo un poco mas, pero ella se encarga de hacernos saber que para ella es lo mismo lunes que sábado. Yo la acostumbré a despedirme en las mañanas a través de la ventana y cuando no lo hacía por la prisa, Gipsy se encargaba de hacerme saber su molestia por no haberme despedido, en muchas ocasiones me hace un ruido de protesta mientras voy entrando al carro. De hecho, un día rompió con sus “delicadas” nalgas la ventana en protesta porque la cerré sin darle tiempo a despedirse como de costumbre.

La madrugada que fue a parir, ella nos avisó por esa misma ventana de que ya estaba lista y así pudimos todos en la casa disfrutar de una experiencia tan maravillosa como lo fue participar del parto y nacimiento de Mambo. Ahora, quien se asoma mas frecuente por la ventana es Mambo. Gipsy & Mambo tienen la ventaja de estar de ese lado de la casa, mientras que los otros caballos están en el corral del otro lado. De tal palo, tal astilla, como si lo hubiera heredado de su madre, a Mambo le encanta meter la cara por la ventana y averiguar qué está pasando y disfrutar de un cariñito; hasta juega con los papeles del fax que está justamente debajo de esa ventana. En ocasiones estamos mirando la tele y vemos por el cristal la sombra de Mambo y Gipsy que se mantienen estacionados allí hasta que vamos a saludar y pasarles la mano. Una dosis de cariño diaria es saludable para tod@s, incluyendo para nuestros animales.

Foto & escrito©YGC/AMORA

lunes, 16 de junio de 2008

Bajo la lluvia...

Bajo la lluvia


El sábado en la mañana salimos nosotros dos solos a dar un paseo a caballo. El día estaba despejado y fresco aunque soleado.
Tanto la temperatura, el paisaje así como Gipsy & Domino habían estado insuperables. Cuando decidimos regresar, ya el sol se había escondido tras varias nubes algo espesas y al mismo tiempo tuvimos la impresión de que no íbamos a llegar secos a la casa.
A mas o menos una hora de distancia de la casa, escogimos cruzar por un trecho en medio de un sembrado de malangas para regresar a la casa. Fue en ese momento que percibimos de frente y a la distancia una tempestad que venía corriendo desde el horizonte hacia nuestra dirección.
Precedía al agua, ese olor a tierra húmeda que me encanta y las ramas de los árboles bailando al ritmo del viento como haciendo reverencias a la inesperada visita que se acercaba.
No habíamos salido preparados para la lluvia porque no hubo presagio de ella y no había otra alternativa que enfrentarla sin remedio. Aceleramos el paso de nuestros caballos y entramos en la densa lluvia como traspasando a otra dimensión. El grosor de las gotas de agua que nos golpeaban con fuerza no fue suficiente para suprimir el placer de ir retando la furia de la lluvia. Tan fuerte como la lluvia, se sentían los lazos de confianza que se desarrollan con los caballos tras un recorrido en esas condiciones. La lluvia fue sin duda, la protagonista de esa jornada y los caballos la sobrellevaron estoicamente, pasando sobre charcos y embistiendo con paso firme la cortina de agua que avanzaba sobre nosotros implacable.
No paramos de reírnos hasta que llegamos a la casa, justo en el momento que se escuchaban los primero truenos y se asomaban los primeros relámpagos en el cielo oscuro. Liberamos a los animales de sus monturas y corrimos a darnos un baño caliente con la certeza de que había sido uno de los paseos mas divertidos que habíamos tenido en mucho tiempo.
Fotos y escrito
©YGC/AMORA

martes, 10 de junio de 2008

Mariposas en mi jardín

Me encanta esta época del año

porque nuestro jardín

nos sonríe con hermosos colores...

y nos visitan

muchas mariposas!

"Tenemos que soportar dos o tres orugas
si queremos conocer las mariposas"

Fotos YGC


miércoles, 4 de junio de 2008

1er Cumpleaño de Mambo

Acontecimiento que no podía pasar por alto...aquel bebé caballo que vimos nacer y recibimos con tanta alegría y emoción ha cumplido 1 año!

No quise perder la oportunidad de hacer una fiesta con todos nuestros animales y disfrutar con ellos una diferente celebración con Mambo.

Mambo lució su corona especial y los demás usaron gorros de cumpleaño mientras que abrimos las puertas de los corrales para que todos estuvieran juntos y disfrutaran a su manera.

Ponerle los gorros a los perros fue todo un proyecto y quitárselos unos a otros se convirtió en el juego de la fiesta...


Feliz
cumpleaños,
querido Mambo!

Lo que nos dejó Katrina-Huracán 2005

Lo que nos dejó Katrina-Huracán 2005
Gipsy & Ivory
No tengo la intención de enfocarme en mencionar los daños que tuvimos por el paso de los huracanes del 2005. En el caso de Katrina, los vientos de madrugada parecían como si la naturaleza si hubiera ensañado contra nuestra región con todas sus fuerzas y los minutos parecían horas oscuras y eternas. Las hojas de las palmas volaron como proyectiles y se alojaron en nuestras ventanas de cristales permitiendo sentir dentro de la casa el viento mas fuerte.
Los nueve (9) perros que teníamos para aquel entonces estaban dentro de la casa, porque la puerta del garaje donde los habíamos refugiado amenazaba con volar en cualquier momento. Los caballos estaban sueltos para que sus instintos les guiaran al mejor costado de la casa para refugiarse.
Una vez llegó la traquilidad e hicimos un recorrido por nuestros alrededores, identificamos la caída de un pino de mas de 20 pies atravesando en el patio. Aunque aún llovía, me senté con mucha tristeza en la base del pino todavía en su lugar. En una de las ramas en el piso descubrí a "Ivory"-una paloma bebé, quien de inmediato se convirtió en un inquilino temporero. Tal parece que se cayó del nido y perdió contacto con su madre, estaba casi moribunda, sin plumaje y muy débil. La acogimos en nuestra casa, le dimos calor y comida de pajaritos-bebés...y tiempo después se convirtió en inseparable compañía de Gipsy. Una vez recuperó, con una marca en una de sus patas que le pusimos, voló libre a su destino. Diariamente nos sobrevuelan palomas de muchos tipos y tamaños... y no puedo evitar pensar, que alguna de ellas es Ivory que nos trae sus amigas a alegrar nuestro cielo.